sábado, 25 de julio de 2009

-crónicas de su muerte-


Así yacía su vil cuerpo entre sus brazos,su rostro marchito su cabello mojado y el olor a oxido de su cruda sangre que emanaba de todo su ser,no había esencia, no había alma, estaba vacía no había nada,pálida y tersa como una rosa blanca, frágil y débil como un ruiseñor ante una espina. Que coraje , que dolor, que impotencia el tenía,la apretaba contra su cuerpo y agitaba deprisa,despierta despierta! no mueras aun amada mía,que si tú corazón no late, se acaba mí vida,despierta, despierta,despierta! amada mía, que tus manos recorran mi cuerpo y aun seas mía,despierta despierta! despierta! amada mía! que aun quiero besar tus labios y susurrarte te amo...desesperado gritaba, desesperado lloraba,el dolor lo invadía y la locura su mente lo carcomía como los gusanos la muerte, ya era tarde, en sus brazos ella reposaba sin vida, y con sangre en sus manos en un espejo ella había testificado...amado te amo....

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